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Reserva Natural Villavicencio, espíritu de aguas cristalinas

   Reserva Natural Villavicencio

Famoso Hotel de Villavicencio
Famoso Hotel Termal de Villavicencio

 
La Reserva Natural Villavicencio protege en su territorio, tesoros de toda índole. Su biodiversidad es abundante, debido a sus características de humedad y alturas que van desde los 700 mts, hasta los 3.200, a lo largo de sus 72.000 has. Aquí se encuentran huellas de la gesta sanmartiniana, como el Monumento de Canota, y anteriores a esta época, los hornillos de fundición que forman parte de las valiosas ruinas jesuitas. Como si fuera poco, la región ostenta un tesoro arqueológico, hallazgo de Darwin en 1835, un depósito de rocas marinas volcánicas y un bosque de araucarias fósiles. Un lugar con historias de hombres valientes, de naturaleza sorprendente. Muchísimo para ver sobre las culturas que allí se encontraron, dejando sus señales entre las rocas, que formaron las pircas y los hornos. Los jesuitas en su lucha para establecerse en esta tierra, y la gesta de San Martín, con su heroísmo épico. Diferentes  soñadores y visionarios, recorrieron este oasis, donde hoy nuestra historia los reúne.
Siguiendo por el sinuoso camino ascendente, podemos disfrutar del vuelo de los cóndores, que parecen lucirse para los visitantes. Si logramos abandonar la magia de estos gigantes voladores, podemos dejarnos llevar por las manadas de guanacos que se dibujan en las pendientes. En primavera y verano, la rosa mosqueta de los caminos de Villavicencio, borda todo de un rojo carmesí, entre su flora se lucen los chañares, el aguaribay, el algarrobo, el quisco y muchos otros arbustos floridos.
Liberación del cóndor Aylin
Liberación del cóndor Aylin

 
La abundancia de verdes contrasta con la aridez de los cerros, aprovecha su riqueza, una fauna silvestre variada aves, el águila mora, el cóndor, el choique, son algunas de las más llamativas, entre los mamíferos encontraremos zorro gris y colorado, liebres, hurón, gato montés, guanacos y muchos más.
Coronando la belleza natural, el Hotel Termal Villavicencio se enclava justo donde las laderas mejor lucen el verde de este oasis. Sus excelentes aguas, termo minerales, atraen a miles de turistas y habitantes locales cada año, quienes buscan allí un momento de relax y sanación. Fue construido en solo 6 meses, por el ganadero Ángel Velaz, y desde 1940 se transformó en el símbolo de la empresa Termas de Villavicencio, fundada ya en 1923. Debido a un aluvión que obstaculizara la ruta normal hacia Chile, se reactivó la ruta 7 hacia Villavicencio y se mejoró el camino hacia Uspallata a través de las 365 curvas de los Caracoles de Villavicencio, transformándose por 10 años en el camino obligado hacia el vecino país.
El Hotel cuenta con servicio de restaurant, hospedaje, señal de celular, combustible, cajero automático y visitas guiadas, para mayor información visite: www.villavicencio.com.ar.
El agua de esta reserva permitió que la empresa que la distribuye, se transformara en líder del mercado, debido a la calidad y el equilibrio mineral de su producto natural. Posee sodio, flúor, calcio y  magnesio, minerales alcalinizantes imprescindibles para la correcta hidratación del cuerpo. Visitar www.hidrataciónysalud.com.ar.
A fin de preservar el medio ambiente, se establecen rígidas normas respecto a la conducta de los visitantes. Se encuentra prohibido: acampar, utilizar motos enduro y cuatriciclos, encender fuego o pirotecnia, arrojar basura, perturbar a la fauna o destruir la flora del lugar.
Un lugar como Villavicencio, merece el mayor respeto y cuidado, tal como cualquier ambiente natural de valor irremplazable.