Pareja en problemas? El mejor remedio contra la rutina, las cabañas

Pareja en problemas? El mejor remedio contra la rutina, las cabañas

Cuando la rutina nos lleva cuesta abajo

Rutina: pareja en problemas

Rutina: pareja en problemas

Después de un tiempo, cuando el enamoramiento pierde el brillo, cuando la rutina toma las riendas, la pareja comienza a despojarse de las románticas vestiduras. El trabajo, las cuentas, los niños, la familia… todo parece conspirar para poner a prueba el amor. La pareja pasa a un segundo plano, opacada por la escasez de momentos íntimos.

A veces, no se alcanza a percibir, pues los cambios son sutiles. Para cuando se entra en la cuenta de lo que ocurre, podría ser muy tarde. Las caricias, las miradas y la pasión se diluyen sin remedio en un mar de circunstancias que distraen.

Un día se pierde de vista al otro e incluso a uno mismo embarcados en mil responsabilidades. La razón primordial de estar juntos, que es disfrutar y sentir felicidad en compañía del otro, esa razón que nos hace elegir a esa persona, podría dejar de tener sentido.

Cómo despertar

Sin embargo, si estamos atentos a las señales, si permitimos que el amor nos hable por encima de los pensamientos cotidianos, tenemos la oportunidad de salir del sopor rutinario y recordar…

Recordar por qué nos enamoramos en aquel primer y mágico momento, recordar quienes éramos en ese entonces. Recuperar la conciencia de ser nosotros mismos, porque olvidamos cómo ser amantes, pero darnos una segunda oportunidad no solo podría salvar a la pareja, como acuerdo de vida, sino a nosotros mismos, como personas capaces de amar y disfrutar del amor.

Claves para recuperar el aliento

Cada pareja conoce aquellas cosas que restauran, que oxigenan la relación. Sin embargo, podríamos colaborar recordando algunas claves para el reencuentro:

  • Recuperar el contacto a través de caricias y miradas
  • Regalar presentes, pequeños detalles que recuerden momentos del pasado
  • Romper la rutina con pequeños toques, como desayunar en la cama o salir a caminar en un día lluvioso.
  • Buscar estar a solas en cada oportunidad que se presente.

Y sobre el último punto es que el futuro de la pareja volverá a florecer.

Un detalle hace la diferencia

Un detalle hace la diferencia

 

Construyendo oportunidades

Suele ocurrir que se planean vacaciones con la intensión de fortalecer a la pareja y en lugar de eso, resulta que las diferencias quedan aún más expuestas. La razón es que se escoge la opción equivocada.

Si vamos a intentar revivir la pasión y el glamour, viajar a un centro turístico repleto de gente, ruidos y distracciones, no parece ser lo adecuado.

Mucho ruido, poca intimidad

Mucho ruido, poca intimidad

La diversión nocturna promete un duro despertar y no querrán verse a los ojos, con dolor de cabeza y una resaca memorable. Es posible que surjan mayores diferencias, celos ante la presencia de otras chicas u otros hombres. En fin, la pareja va directo al abismo justo cuando pretendía fortalecerse.

La habitación de  un hotel puede ser muy lujosa, pero continúa siendo una habitación en un hotel. El romanticismo huye para dejar lugar solo a la pasión, y luego… solo queda dormir. Una habitación de hotel es, en resumen, una cama.

Cabañas, la mejor opción

Cabañas, la mejor opción

Cabañas, la mejor opción

Buscar un entorno cálido, romántico y hogareño a la vez, es lo que debes buscar. Escuchar música frente a una hoguera, sentados en la alfombra… eso es otra cosa. Charlar y recordar, compartir el mejor de los silencios, el de las palabras que no se precisan. Hablar el idioma del amor.

Mirar al otro y ver aquél ser que conociste, que te quitó el sueño, que disparaba tu corazón y te hacía hacer locuras. Mirar a ese hombre o a esa mujer y reconocerlo. Para esto se precisa estar en paz, en un ambiente tenue y tranquilo. Dicen que cuando el amor habla lo hace entre susurros.

Hacer el amor y luego caminar mirando el cielo estrellado. Escuchar el murmullo de un arroyo como fondo del mejor de los besos… todo es posible si se escoge un buen destino: una cabaña en las montañas.

En Argentina existen decenas de opciones y la mejor, la que representa las cinco estrellas de los paisajes: el Cordón del Plata y el imponente Aconcagua. Alojarse en una cabaña, por ejemplo en la Villa de Uspallata o en el cercano piedemonte, en El Challao, podría ser realmente la  mejor opción si de reencuentros se trata.

Todo vale si ambos tienen la intención de nutrir el amor que los reunió un día. Unos días en una cabaña podrían recuperar la magia perdida y el “aire de montaña” oxigenar la vida diaria para recorrer un nuevo año juntos.

Las montañas de Mendoza, donde todo es posible

Las montañas de Mendoza, donde todo es posible